El control sobre las medidas de bioseguridad que han adoptado los gobiernos se han visto afectados por aquellas personas que no acatan las normas y, por el contrario, arman sus propias fiestas invitando amigos y conocidos, aumentando el riesgo de contagio con sus reuniones.
Esto fue lo que se reportó el pasado 14 de enero Huarmey, ubicada en la región de Áncash, Perú, cuando la policía llegó a una casa en la que celebraba un cumpleaños donde las personas no portaban el tapabocas, ni el distanciamiento y estaban consumiendo bebidas alcohólicas.
El caso de Nicolle Medina Sánchez, quien celebraba sus 22 años generó polémica en su país debido a la decisión que tomaron los policías, quienes le hicieron posar con su pastel de cumpleaños en la fotografía que tomaron con su captura.
Según el medio ‘RPP Noticias’, los uniformados tomaron la fotografía y la publicaron en redes sociales, donde no tardó mucho tiempo en volverse viral.
«De ninguna manera se puede atentar contra la dignidad de la persona. La joven tendrá que enfrentar lo que corresponde por la infracción, pero en ningún protocolo se acepta el accionar que tuvieron contra ella. Inspectoría General de @PoliciaPeru debe intervenir», Eliana Revollar pic.twitter.com/7LGgZiwsQp
— Defensoría Perú (@Defensoria_Peru) January 18, 2021
“Uno de los policías dijo ‘lleven la torta para tomarle una foto’. Y antes me decía: ‘¡Pero sonríe! Bájate el tapabocas’. Yo le dije que el protocolo no permitía que me lo bajara, pero me dijo: ‘Yo quiero que te lo bajes’”, contó la joven al medio, lo que ocasionó todo tipo de reacciones por la actitud de los policías.